El Arbitraje
Ventajas
La primera gran ventaja es la flexibilidad derivada de la capacidad de las partes para fijar gran parte de los aspectos relativos al desarrollo del procedimiento (forma de designación de árbitros, idioma a emplear, sede geográfica, etc.). Esto permite a las empresas personalizar los procesos de acuerdo con sus propias necesidades y, habitualmente, agilizarlos.
“Flexibilidad, posibilidad de elegir a los árbitros, ejecutablidad de los laudos y confidencialidad son sus principales ventajas.”
La capacidad de las partes para elegir al árbitro o tribunal que tomará la decisión arbitral confiere mayor confianza sobre su imparcialidad y su preparación para llevar a buen término el proceso.
Otra valorada propiedad es la ejecutabilidad de los laudos pronunciados por el árbitro o el tribunal arbitral correspondiente. Los tratados internacionales suscritos garantizan la eficaz aplicación de estas resoluciones en la gran mayoría de los países con actividad en el comercio internacional.
La confidencialidad otorgada por el carácter privado del procedimiento aparece como otra de las virtudes más apreciadas del Arbitraje. Las empresas pueden proteger así sus estrategias e iniciativas comerciales, evitando efectos negativos de disputas sobre su prestigio o sus marcas.
Una ventaja añadida es la posibilidad de que la decisión arbitral sea tomada por especialistas de la materia en cuestión. Esto representa un gran valor añadido en procesos de muy alto componente técnico.

